Las tarjetas revolving han vuelto a ser noticia. Y no precisamente por algo bueno. En 2025 se han endurecido las normas que regulan este tipo de crédito, y si tienes una o estás pensando en pedirla, es clave que entiendas qué ha cambiado, qué están obligados a contarte los bancos y por qué deberías leer la letra pequeña como si te fuera la nómina en ello.
Porque sí, este año las cosas se han puesto más serias. El Banco de España ha apretado tuercas, el Tribunal Supremo también ha hablado… y las entidades financieras ya no pueden ir tan a la ligera como antes.

Lo que los bancos están obligados a explicarte (por fin)
Hasta hace nada, muchas tarjetas revolving se ofrecían con mensajes bonitos del tipo “paga cómodamente”, “sin esfuerzo” o incluso “gratuita”. Pero claro, detrás venía un interés del 20% o más que te hacía estar años pagando una compra de 300 euros.
Pues bien, desde finales de 2024 y ya plenamente en 2025, los bancos están obligados a ser mucho más claros. Según las nuevas normas del Banco de España, tienen que dejar bien explicado:
- Qué tipo de interés vas a pagar realmente (no solo el TIN, también el TAE).
- Cómo funciona el pago aplazado y cuánto te cuesta a la larga.
- Qué pasa si solo pagas la cuota mínima cada mes.
Y muy importante: no pueden decir que algo es gratuito si no lo es. La letra pequeña ya no vale como excusa para colarte condiciones abusivas.
El Supremo mete presión: así se define ahora un interés abusivo
Otro punto clave es lo que ha dicho el Tribunal Supremo en 2025: si una tarjeta revolving te está cobrando un interés que supere en más de 6 puntos porcentuales el tipo medio de mercado en el momento en que firmaste, se puede considerar usura.
Eso, en palabras más normales, significa que si firmaste una tarjeta en 2022 con un 26% de TAE cuando la media era del 18%, podrías tener base para reclamar.
Este criterio da más poder al consumidor y obliga a los bancos a revisar muchas de sus condiciones. Ya no todo vale, y se están empezando a ver devoluciones de intereses en algunos casos. Pero eso sí: no te lo van a devolver si no lo pides.
¿Tienes una tarjeta revolving? Esto es lo que deberías revisar
Si ya tienes una, no esperes a que llegue una carta del banco para moverte. Hay señales claras de que podrías estar pagando de más:
- Que tu cuota mensual apenas baja, aunque lleves tiempo pagando.
- Que no sabes el TAE exacto que estás pagando.
- Que te hablaron de algo “flexible” o “sin intereses” y ahora ves que no es así.
En esos casos, puedes pedir al banco que te detalle todo por escrito. Y si ves algo raro, hay asesores que te pueden ayudar a reclamar. Incluso en algunos casos, se están anulando contratos y devolviendo miles de euros.